Videncia

por / 0 Comentarios / 784 Ver / 9 enero, 2012

Don de la Videncia

La videncia es una habilidad sostenida a través del tiempo por muchas personas dedicadas a las artes adivinatorias. No tiene una historia cronológica ni una fuente de contraste, pero sí se conoce su certeza mediante las diversas prácticas esotéricas. Muchos de sus abanderados han quedado plasmados en los libros de historia y en leyendas, pero sus respuestas frente a los acontecimientos ocurridos o por ocurrir no varían mucho frente a sucesos producidos en la realidad.

videncia y tarot

La mayor parte de practicantes de la videncia nunca fueron reconocidos en la historia, sin embargo gracias a personajes de gran relevancia, como asesores de reyes, esta mancia ganó prestigio. Las habilidades utilizadas eran innatas y determinaban muchas veces decisiones de gran importancia. Remontándonos en la historia de las antiguas culturas, podemos señalar que los personajes dedicados a la videncia y la sabiduría siempre estuvieron presente. Eran personas que tenían el respeto no sólo del pueblo sino también de sus mandatarios, podemos reconocerlos como sacerdotes, en muchas de las culturas desde Mesopotámica, Egipcia, Hindú, Oriente, Maya e Inca, en todas ellas siempre el vidente tenía una función primordial, así como en poblaciones menores o tribus que mantienen sus tradiciones hasta la actualidad.

El significado de lo que representaban en aquellos tiempos no es el mismo que hoy en día, porque la libertad de expresión ha servido a muchos para confundir y esconderse en medio de los profesionales que aún conservan sus dotes de videncia. En el transcurrir del tiempo, el ser humano ha mejorado sus virtudes en el sector esotérico y se ha valido de algunas herramientas para continuar su labor profetizadora.

Algunos hechos históricos que conocemos en la actualidad son los aciertos de Marie Lenormad, quien realizó una lectura de tarot y experimentó un episodio de videncia frente a Jean Baptiste Bernadotte, jefe del ejército militar francés desde 1780. Sus expectativas habían llegado lejos y a medida que avanzaba su lucha interna por el poder, no dudó en consultar su destino sobre sus futuros acuerdos mercantiles de su negocio, haciéndose pasar por comerciante.

Lenormad invita a Bernadotte a mezclar las cartas, Marie lo desenmascara asegurando que él no es ningún comerciante y que es un militante de alto poder. Baptiste extrañado continúa y seguidamente lo saluda atentamente porque próximamente será un noble rey, con lo dicho se queda sin palabras, decide marcharse sin explicación y sin haber descubierto la última carta que vaticinaba su muerte. Posteriormente, pasados 3 años desde la caída de Napoleón en Francia, Jean Baptiste es nombrado Rey de Suecia y apodado Carlos XIV Juan de Suecia.

Hechos verdaderamente sorprendentes marcaron la historia, con sucesos profetizados por personajes dedicados al desarrollo de la videncia y estudio del esoterismo moderno, es el caso del Dr. Michael de Nostradamus, hombre de ciencias quien no dudó nunca en realizar una comparativa del poder innato que poseía con las ciencias físicas que aprendía, entre lo consiente con lo inconsciente. El empleo de un lenguaje esotérico en sus escritos se justifica porque, en el terreno de la videncia y la profecía más que en cualquier otro campo, las verdades no son siempre agradables para quien las dice, ni halagadoras para quienes las escuchan.

Relacionada en la antigüedad con el don de la profecía y en su forma más sutil con la premonición. Llamada también clarividencia o más comúnmente adivinación. Es una percepción altamente desarrollada para ver y saber las cosas que sucedieron, que suceden y que sucederán.

En el contexto religioso, había los adivinos entrenados, los que supuestamente tenían el don y habían sido formados por otros adivinos expertos.

La Videncia es un don que se posee y que hay que cultivar para que llegue a ser clara, estructurada y precisa, así se define a la videncia.